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sábado, marzo 03, 2012

Everyone says I Love You


Una compañera del trabajo, cada vez que termina una conversación telefónica con su hermano o madre o con su novio, se despide diciendo “Chau, te amo”. No sé si será mi cinismo que viene alcanzando niveles parecidos a los de mi acidez, o si realmente será que el soft power afecta a algunas personas más que a otras, pero la verdad es que cada vez que la escucho decirlo – esto es, un par de veces al día – si bien intenta ponerle intención y emoción a la frase, ésta suena hueca, falsa.

El “te amo”, se ha convertido en el lenguaje cotidiano de muchas personas en una frase caballito de batalla destinada de alguna manera a disfrazar una profundidad que no existe, una sensibilidad que no es tal, un afecto del que quizás se pueda dudar.

Por otra parte, muchas películas y series muestran que el amor es amor cuando atraviesa dificultades, cuando la pareja tiene que sortear obstáculos y realizar grandes gestos para demostrarle al otro cuán grande es su cariño. Los personajes dicen “te amo” bajo la lluvia, antes de que el otro suba al avión que lo lleva a China para siempre, minutos antes de realizarse una operación riesgosa, después de hacer el ridículo como manera de pedir perdón por algo y en todo otro tipo de situación de un dramatismo generalmente irreal, que hace que muchas personas que tienen dificultades para distinguir entre un típico guión pochoclero y la realidad, y que tienen problemas más humanos, más reales y menos escenificables sientan que su amor quizás no sea tan auténtico, tan profundo, tan importante como aquel que vieron en la última película de Anne Hathaway.

Es por eso, que intentan equilibrar la ausencia de emoción cinematográfica de la que su relación quizás padezca con declaraciones de amor que rayan lo guionado.

Parece que el “te quiero” le quedó chico a muchos, y en cualquier momento empezaré a escuchar como personas despiden al almacenero del barrio diciendo “chau, don pedro, le amo”. Ya no quedan muchos almaceneros, quizás esté justificado.


jueves, diciembre 09, 2010

La lógica del consorcista

Las personas que forman parte de la administración de un consorcio de propiedad horizontal tienen una lógica muy particular (por no mencionar extremadamente odiosa).
Tengo la firme convicción que todo administrador o administradora fue en su vida pasada miembro de alguna fuerza de seguridad del estilo de la SS o KGB o de la CIA. Como así todo portero/a es un panelista de programa de chimentos frustrado.

La lógica del administrador se basa en los siguientes pilares:

* Superioridad moral: no importa lo que hagamos, el administrador siempre tendrá algo que opinar y siempre podrá descalificar nuestros actos y mirarnos como si fuésemos los pecadores más grandes del mundo.
* Persecución: el administrador no descansará ni por un segundo para saber a qué se dedica cada uno de los propietarios y/o inquilinos y en qué invierten su tiempo libre.
* Intervención: el administrador no sólo tendrá su opinión formada sobre nuestro estilo de vida, no sólo sabrá todos nuestros movimientos, si no que se meterá en nuestras vidas cada vez que sea posible.
* Doble estándar: el administrador es un profundo hipócrita, por lo que nos reclamará por cosas nimias mientras él o ella también las hacen, y no le reclamará a esos vecinos que sí se quedan conversando con él/ella en el hall de entrada.
* Ausencia de lógica: por más de que parezca ilógico, la lógica del administrador se basa en la ocasional ausencia de lógica.

Ejemplo de lógica del administrador

Administrador: Hola. Vos dónde estás viviendo? (Persecución)

Vecina: En el segundo piso.
A: En cuál departamento?
V: En el B.
A: Sabés que no se puede sacar la basura antes de las 7 pm? (Intervención)
V (sosteniendo las bolsas en la mano): No, no sabía.
A: Me imaginé. Está multado (Superioridad moral)
V: Ah, bueno, no sabía. Pero... otros vecinos ya sacaron sus bolsas!
A: Bueno, eso no importa, yo te aviso a vos, no se puede sacar la basura antes de las 7 de la tarde (Doble estándar)
V: Ok, entonces yo subo la basura y la saco a las 7. Pero como ya hay bolsas la multa la pueden aplicar igual, o sea que mis bolsas no afectan la situación.
A: No importa. No podés sacar las bolsas antes de 7. Multa (Ausencia de lógica)
V: Va a avisarle a los demás vecinos que no saquen las bolsas antes de las 7 y pedirles a los que sacaron que entren de nuevo sus bolsas?
A: No, me estoy yendo. Además, yo te estoy diciendo a vos. (Doble estándar + Ausencia de lógica + Persecución)