martes, mayo 18, 2010

Relax

Fui a buscar la letra de la canción Relax de Frankie Goes to Hollywood, porque no me acordaba de la letra y quería ver si iba para mi situación actual.

Relax don't do it
When you want to go to it
Relax don't do it
When you want to come

Ehhhhh..... no. 
Al buscar, apareció la letra de Mika, el muchacho de los chupines blancos y rulos despeinados que canta: 
Relax, take it easy

For there is nothing that we can do.
Relax, take it easy
Blame it on me or blame it on you.

Claramente Mika no me habla a mí. Tomarlo con calma porque no hay nada que pueda hacer es la mayor incoherencia que se me puede sugerir.

martes, abril 27, 2010

Pequeños plagios de la vida cotidiana

Nunca me gustó Alice in Chains, no sé, no es mi onda. De todas formas, haciendo zapping, me encontré con el video de una canción de su último álbum, y lo dejé. En menos de un minuto me di cuenta que sonaba parecida a otra canción, de la banda de sonido de Irreversible (película que te pone los nervios de punta y te saca de tu estado de comodidad).

El video de AIC


La canción que Thomas Bangalter (que forma parte del dúo francés Daft Punk) compuso para Irreversible:


Si no notan las semejanzas, están sordos/as. Sepanló. Y vayan pidiendo turno a su otorrinolaringólogo/a de confianza.


martes, abril 13, 2010

Tú eres mi obsesión

En las últimas semanas me he dado cuenta que tengo una pequeña obsesión con el café con leche con medialunas.

Podría ser peor.

viernes, abril 02, 2010

The Good, the Bad and the Ugly



The Good

Levantarse temprano e ir a la playa. El olor a mar. El olor a ajo friéndose al mediodía. Lograr no ser tan neurótica. Alcanzar un estado de felicidad constante. No levantarme de mal humor. Cocinar más. Caminar más. Cantar más. 

Tomar una cerveza bien barata en el boteco de la esquina e intentar varias veces pronunciar correctamente "Skol". No, no es /sscol/. Sonreír. Que me sonrían. Sin ninguna razón. Las caipirinhas.

Aprender a sambar. Contagiarme un poco esa fascinación por mover los pies apenas una samba comienza a sonar. Emocionarme con determinadas canciones. Casi casi como si las hubiese escuchado toda mi vida.

Viajar sola. Salir sola. Comer sola. Caminar sola. Y también: viajar con amigos, salir con amigos, comer con amigos, caminar con amigos.

Año nuevo. Y en febrero, carnaval.

Absoluta libertad.

The Bad

Mi presupuesto y las miles maneras que Río tenía para atentar contra él. Mis ausentes ganas de trabajar.

The Ugly

Volver, y ver los miles de rostros sin sonrisas que transitan las calles de Buenos Aires. 
Volver, con la frente marchita y sin ninguna playa a donde escaparse, sin ningún mar para zambullirse.
Volver, y ver a toda esta gente moderna que ni se imagina de la libertad de la que se está privando.
Volver, y encontrar el kilo de limas a veinte pesos.




miércoles, marzo 31, 2010

Hoy me levanté de particular buen humor. Hace un rato, decidí tomar una cerveza. Sí, a las 4 pm. Así de buen humor.
Luego, me di cuenta que hace justamente 5 meses que dejé de trabajar. Quizás sea esa la razón de mi buen humor. O no.

Who cares.

jueves, marzo 25, 2010

Back in BA

Es increíble cuán libre y feliz me siento cuando estoy viajando. 






Sí, este es un post enteramente sobre mí.

martes, marzo 09, 2010

Las comparaciones son odiosas*. Hoy: Antes del Fin

Si bien una hace muchas comparaciones y toma decisiones casi a cada segundo - hoy, por ejemplo, me tomé un té en el desayuno en lugar de mi riguroso café - hay momentos cruciales, en los que - por lo menos para mí - una lista detallada es requerida.

Estando mi regreso a BA tan cerca, ha resultado inevitable ser víctima del balance - y no del balanceo - y de ese ejercicio que implica sopesar lo que se está dejando y a lo que se está yendo.

"Lo primero que hago, es tomarme un café con leche con medialunas", pienso. Pero casi en el mismo instante pienso cuánto voy a extrañar el açaí. 
"Voy a ver a mis amigos", pienso, y me alegro muchísimo. Pero...¿y la gente maravillosa que conocí aquí? ¿Cuánto tiempo pasará antes de que los vuelva a ver?
"Buenos Aires, tiene ese nosequé", y pienso en caminar por sus calles. Pero no puedo evitar sentir ya la ausencia de la playa.
Sumado a todo eso, sé que voy a extrañar la samba, el pão de queijo y tantas otras cosas.

Volver de Brasil nunca ha sido fácil. Pero ahora, luego de estar cuatro meses acá, la situación es mucho peor. He creado lazos. Lazos con la gente. Lazos con lugares.

Volveré a BA, y la gente estará hablando porteño y no portugués, los conductores tocarán bocina indiscriminadamente y no me dejarán pasar, la gente se peleara en la calle y no sambará, los chicos son muy lindos pero me histeriquearán, quizás haga calor pero no habrá playa a donde escapar.

Y lo que más me preocupa, es que quizás, en unas semanas, seré la misma de siempre.

* No todos los cariocas son iguales. No todos los porteños son iguales. Siempre hay excepciones que confirman la regla. Algunas veces las excepciones son maravillosas y otras, terribles (dependiendo de la regla, claro)


lunes, marzo 08, 2010

Todos los años suelo quejarme por la existencia del día de la mujer, despotrico contra el machismo, y hago un llamado a la reflexión. O algo así. Este año, decido no indignarme e ir a la playa. Al fin y al cabo, casi casi que ni sé en qué día estoy.

sábado, marzo 06, 2010

No sé si será el hecho de que cada vez se acerca más el momento de dejar Río, o es un intento desesperado de demostrarme que aún soy joven, pero en esta semana, ya van dos noches que paso de largo. ¿El resultado? Es muy pronto para saber.

jueves, febrero 25, 2010

Por segunda noche consecutiva te despertás a la madrugada tosiendo, casi hasta el ahogo. Sin casi tener oportunidad para dar un respiro profundo, los ojos se te llenan de lágrimas, las venas del cuello se hinchan y vos corrés al baño para evitar despertar al resto.
La garganta te arde, la tos no te da tregua.
Pasás un rato encerrada en el baño, intentando calmarte, intentando apaciguar esa terrible tos y retomar el mando de tu cuerpo. Cuando lo lográs, volvés a tu cama y, luego de unos minutos, te dormís.
Unas horas más tarde - es imposible precisar cuántas - la alarma de tu celular te despierta.
Tu garganta ya no arde, no hay vestigios de la tos, nadie parece haberte oído, y vos, bueno, vos no podés evitar pensar si ese episodio de tos no fue simplemente un mal sueño.

martes, febrero 23, 2010

Cosas que ya sé que extrañaré cuando deje Río

- El pão de queijo
- La posibilidad de ir a la playa cuando se me canta
- Tomar una skol mientras espero por el colectivo
- Los Nossa! Caraca! y Poxa!
- La samba a la vuelta de cualquier esquina
- Açai con granola
- Pasar con el colectivo por la Lagoa
- Maravillarme cada vez que veo a alguien moviendo el bum-bum al ritmo de la samba o del funk.
- Sei lá, Sei lá, a vida é uma grande ilusão

domingo, febrero 21, 2010

Las comparaciones son odiosas*. Hoy: La Felicidad

Si bien Palito Ortega no es porteño, era él quien cantaba una oda a la felicidad (una oda bastante pelotuda, si alguien quiere saber mi opinión). Y en Río, por otro lado, Jobim decía que la tristeza no tiene fin, pero que la felicidad, sí.

Estas canciones, sin duda, no representan el estado de ánimo característico del porteño y del carioca.

El porteño vive malhumorado, quejándose, y queriendo lo que tiene el vecino. El porteño toca la bocina demasiado al conducir, putea innecesariamente (véase como ejemplo "una oda bastante pelotuda" más arriba) y siempre está predispuesto para discutir.

El carioca vive mucho más relajado (quizás porque sabe que el fin de semana puede ir a la playa), sonríe mucho más que el porteño promedio, y rara vez se ven peleas en las calles.

Algunos cariocas critican este aspecto, diciendo que se vive en un estado de negación. A mí, me parece una buena manera de ver la vida.





* No todos los cariocas son iguales. No todos los porteños son iguales. Siempre hay excepciones que confirman la regla. Algunas veces las excepciones son maravillosas y otras, terribles (dependiendo de la regla, claro)

viernes, febrero 19, 2010

Las comparaciones son odiosas*. Hoy: La cuestión gastronómica

Mientras el porteño no se junta a charlar con nadie sin un café, una cena, o algo para picar de por medio, pareciera que el carioca no come. Que el carioca no cocina. Puede parecer una exageración. Pero casi, casi, que no lo es. El carioca vive a salgados.

Salgados son como snacks, como lo que se puede llegar a encontrar en una recepción, pero más grasosos y más grandes. Algunos de los más populares son los enroladinhos, los joelhos, las coxinhas. Y ni hablar del pão de queijo. En algunos casos van por los "pratos feitos" que es una carne con arroz, farofa y porotos negros.

Es decir, su alimentación se basa en jamón, queso, pavo y pollo mezclados con harina.

Más allá de la dudosa calidad nutricional de su alimentación, la cuestión gastronómica de los cariocas no se basa sólo en lo que cómo sino en cómo. Los cariocas comen de parados, yendo hacia algún lado. Los cariocas raramente se reúnen a cenar. Es muy extraño que un carioca cocine e invite a sus amigos a comer a casa.

El carioca bebe. El carioca se pasa horas sentado en un boteco bebiendo cervezas con amigos. Su sociabilidad pasa por ese lado.



* No todos los cariocas son iguales. No todos los porteños son iguales. Siempre hay excepciones que confirman la regla. Algunas veces las excepciones son maravillosas y otras, terribles (dependiendo de la regla, claro)

viernes, febrero 12, 2010

Algunas razones por las cuales las películas NUNCA deberían ser dobladas



















jueves, febrero 11, 2010

Sobre cómo estamos a años luz de los brasileros

en muchas cuestiones...



Campaña que se ve en el prime time de los canales de aire nacionales.

lunes, febrero 08, 2010

Esta peli ya la ví.

Chico y Chica se conocen. Chico invita a Chica a tomar algo. Chica acepta. Chica y Chico van a un bar donde toca amigo del Chico. Chico sube al escenario. Chico agarra la guitarra. Chico canta varias canciones. Chico dedica canción a Chica.

Alea jacta est.

domingo, febrero 07, 2010

Un paso para atrás

Algunas cosas no cambian. Hace unos días tuve que interrumpir un rato la conversación porque no podría recordar el nombre de la marca de mi agenda.
Como buena neurótica obsesiva que soy, caminé con mi amiga por la librería repitiendo el abecedario, incapacitada para seguir la conversación, esperando que una de las letras resaltase.


M. Moleskine.



Y sí, sigo acomodando los sobrecitos de azúcar y edulcorante. No se puede todo, Bea.

viernes, febrero 05, 2010

Me encanta cuando por azar conozco personas que renuevan mi esperanza en la humanidad.

jueves, enero 28, 2010

Las comparaciones son odiosas*. Hoy: Los Cánones Estéticos

Los cariocas y las cariocas son conocidos mundialmente por sus cuerpos esculpidos. Y si uno va para Ipanema podrá corraborarlo. La ciudad está llena de personas con hermosos cuerpos. Y las mujeres, por ejemplo, que no cumplen con ese canon de belleza, están haciendo siempre dietas y yendo al gimnasio como la mayoría de las porteñas. Es más, alguien me digo que hay una academia (un gimnasio) por cada 5 personas!
La diferencia está en la actitud que estas cariocas tienen y la actitud que los demás tienen hacia ellas. 
La carioca con sobrepeso no duda en ponerse esos microshorts ni esa microbikini. No, no. Las cariocas mueven sin timidez, sin pruritos, sus generosas bundas decoradas por un hilo dental. Y nadie hará un comentario odioso. Nadie echará una mirada maliciosa.
Simplemente maravilloso. 






* No todos los cariocas son iguales. No todos los porteños son iguales. Siempre hay excepciones que confirman la regla. Algunas veces las excepciones son maravillosas y otras, terribles (dependiendo de la regla, claro)