The Little Man (nada que ver con Louise May Alcott, ni tampoco con Maradona en esa recordada publicidad "stop the little man!") iba caminando lo más campante, rodeado de un grupo de personas, con toda la pinta de ser asistentes o algún tipo de trabajo semejante que implica ser terriblemente servicial con el jefe.
De repente, Ale, mira para abajo y ve que una de sus zapatillitas tiene los cordones desatados. Él, no atina a agacharse, sino que como niño de 3 años adelanta su pie y... uno de sus asistentes se arrodilla y le ata los cordones!!!
Y mientras tanto una fan del muchacho, se acerca, se pone en composé para sacarse una foto, y todo esto mientras el otro trabaja en la zapatilla.
Esta es mi denuncia. Esto pasó hace unos 15 días y había que decirlo.
De una u otra manera: Papelón.


