martes, enero 24, 2006


(cerrado por reformas barra traslado barra vacaciones barra etcétera)

miércoles, enero 11, 2006

Leit Motiv

Entendió. Las cosas no podían seguir así. Era el fin.
Junto sus cosas, moqueando.
Todos lo miraban. Era curioso ver a alguien que solía ser tan determinado a lograr lo que quería, retirarse abatido. Casi sollozando.
Nadie se atrevió a acercarse. Era comprensible. Acompañarlo en ese momento hubiese sido casi un suicidio social.
No, ninguno se atrevía a acompañarlo, pero tampoco a dejar de presenciar el evento.
Él escuchaba los murmullos. ¡Cómo no escucharlos! Pero no podía hacer ya, nada más.
Había izado la bandera blanca de la derrota. Había capitulado.
A lo lejos, tras la puerta, se oía a alguien tecleando. Se producían intervalos. Y continuaba. Definitivamente estaba pensando lo que escribía.
Parece ser que retirarse así no lo satisfacía. A quién puede satisfacer... Por lo que sacó fuerzas de donde pudo y se dirigió hacia la puerta.
Escuché ruidos. Vi que el picaporte se movía. La puerta se abrió y la vi a él, que me dijo: Que conste que me voy no sólo por el café.

miércoles, enero 04, 2006

A la hora indicada

Acabo de escuchar un sonido de mi infancia. Después de muchos años, escucho la música del afilador. Pero no es la hora de la siesta.
Estoy parada en la puerta de una casa, a las siete de la tarde. Es la hora indicada.
Para romper con mis (malos) hábitos, he sido puntual. Recién toque el timbre y estoy esperando algún tipo de respuesta.
Estoy frente a una puerta de madera pintada de blanco, que tiene una ventana mediana en lo alto con vidrios opacos y rejas desteñidas.
Presiono de nuevo el timbre. Nada.
Apoyo mi cabeza sobre la puerta. El afilador consiguió un potencial cliente en la vereda de enfrente, por lo que en la cuadra hay un relativo silencio.
Trato de concentrarme en la puerta, trato de distinguir algún sonido. Nada.
Ni la radio prendida para escuchar el noticiero de las siete. Ni el televisor. Nada.
Tras la puerta ya no hay nada. La casa vacía.
Seguir tocando el timbre no sirve de nada.
Me siento en el escaloncito del porche, donde solía sentarme a ver las hormigas en las tardes de aburrimiento.
Apoyo mi espalda en la pared, mirando hacia la esquina despojada ya de árboles y escucho como el afilador se aleja.

martes, diciembre 27, 2005

Herejía de despedida

- Pizza, birra y faso – dictó desde un rincón de la habitación. Quien escribía, con espíritu protector - ya que su mentor venía en decadencia - no pudo evitarlo y corrigió un poco la frase para hacerla más aceptable a los estándares editoriales en boga.

Así que los reyes magos terminaron trayendo oro, mirra e incienso al hijo de una tal María, todo por obra de la autocensura de un muchachín y el estado de embriaguez constante de Mateo que no fue capaz de releer lo que había escrito el otro.

La verdad es que el festejo de año nuevo, lo había dejado de cama. En realidad, los festejos de año nuevo, porque hace tiempo que no se ponen de acuerdo.

- Menos mal que nació este muchacho – dice el discípulo – A ver si de una vez por todas, nos ordenamos y dejamos de estar de jarana en jarana. Esto no hace bien al espíritu.

- ¿Al espíritu? Ja! – Lo interrumpió el otro. – El crío en cuestión es producto de la jarana, posiblemente de año nuevo, del espíritu. Mirá cómo serán las cosas, que algunos hablan de acusarlo de violación.

- ¿Pero qué le pasa, maestro? ¡Nunca lo he oído hablar así! – el discípulo, horrorizado, lo increpó.

- Nada, Rafael, nada. Simplemente estoy estresado… Esto de escribir la historia fabulada me tiene cansado… ¿Qué te parece si nos vamos al cabaret de la esquina que hoy hacen dos por uno por ser Año Nuevo? -

- ¡¿De nuevo?!

- ¿De nuevo al prostíbulo? Picarón, no te hacía en esos lugares…

- No, no, no. ¡¿De nuevo año nuevo?!

- Sí, por suerte sí. Necesito tomar resoluciones drásticas con respecto a mi vida. Me parece que quiero ser aviador.

jueves, diciembre 15, 2005

Tarea para el hogar

Llegó a mis oídos, hace unos días, una supuesta certeza sobre la psiquis humana: El ser humano tiende a deprimirse a fin de año.

Sí, señoras y señores, llega el balance.

Momento de contabilizar activos y ver las pérdidas. O las no-pérdidas cuando el sujeto en cuestión se pasó el año saltando de dieta en dieta para llegar a fin de año…con 3 kilos de más, que se acrecentarán después del binomio nochebuena – año nuevo.

La cuestión parece ser, que para esta época las personas tienen una tendencia a revisar, aunque sea inconscientemente cuáles fueron los mejores momentos del año y cuáles quedarán ocultos en fondo del cajón de los “cosos” que hay en casi todo hogar argentino (posiblemente indague más sobre esto en un futuro).

También es el momento en que uno analiza la cantidad de fracasos con los cuales lidió a lo largo de los doce meses del año (a no ser que uno sea maya o azteca)

Después vendrá el insorteable pensamiento sobre qué rápido se pasó el año y el inevitable sentimiento de vejez. Porque uno sabe que es eso. El tiempo se pasa más rápido a medida que el año que figura en el documento va pareciendo más lejano (y lo es).

Volviendo al tema que me convoca en esta noche con olor a lluvia: parece ser que diciembre es el mes de los reproches. El mes del auto flagelo psicológico sobre lo no hecho, lo no dicho, lo no ganado, lo no trabajado, lo no estudiado, lo no viajado.

Ahora, para demostrar que el ser humano no es un ser predecible y que no – siempre - tropieza más de una vez con la misma piedra, convoco a todos a hacer un análisis de su año, que sí o sí arroje un resultado positivo.

Piensen en todo lo bueno que les pasó. Todas las cosas positivas, todo lo que lograron, y todo lo que queda por lograr. Prohibido siquiera “pispiar” lo que quedó en el camino.

En algunos ámbitos, hacer esto se denomina fraude, simulación o simplemente engaño, yo lo llamo ser feliz y no hacerse la cabeza con lo que no pasó o que pasó cuando no tenía pasar y tratar de empezar el año nuevo en cero, sin acarrear cargas de lo que ya fue.

sábado, diciembre 10, 2005

La venganza, ¿será terrible?

Resentido por cómo habían terminado las cosas, y vengativo como era de esperarse, Carlos no resistió sus ansias de hacerla sufrir.

La cuestión no lo dejaba dormir. Se despertaba transpirado en su litera, después de sueños tórridos donde la mataba después de tener sexo. Una especie de viuda negra con traje de fajina.

A sus compañeros no les había dicho nada, por vergüenza. Así que cuando tenía franco, les decía que se iba a encontrar con ella y terminaba en la casa de sus padres, revolcándose en el césped, con sus perros.

Es una perra – pensaba. Y se auto corregía. – Los perros son buenos, ella no…Ella es una reverenda…-

Generalmente su madre con buen sentido de la oportunidad - moral y gramatical - lo interrumpía para llamarlo a cenar o merendar.

Aunque tampoco había dicho nada en su casa, su madre ya lo sospechaba desde que había vuelto a pasar los francos con ellos.

Claro que hablarlo, no era una opción. No está para sentimentalismos.

Carlos prefería dormir en la casa de sus padres, porque la cama de su infancia y adolescencia parecía inspirarlo. Las mejores ideas venían allí.

Estando acostado en esa cama, es donde pudo planear - ¡al fin! – la venganza perfecta. Bah, no era tan perfecta. Ni era tan venganza. Él era consciente de eso, pero quería hacerle una maldad. Y bueno, por el momento su capacidad pudo hasta aquí.



At The Back Of The Shell

Kiss all your fingers
What's that for
You'll never get to heaven
With your shirt all tore
Cut through your finger
And cut you loose
Lost a lot a blood
Lost a lot a cool cool cool

Now it ain't such a thrill
It ain't such a thrill
Now it ain't such a thrill
It get's a little dirty
Like the guts of a hack
And you'll never get it back
You'll never get the damn thing back

Looked a picture
It took up half a roll
The way you went and took off
Half your clothes, and now

It ain't such a thrill
It ain't such a thrill
It started at the back of the shell
And it ain't such a thrill

Running to catch up
The last city bus
Wearing out your yellow
Hula dress
Lipstick a mess
Your ch-cherry best
Kissing on the window
Just to check on the red

You know, it ain't such a thrill
Now it ain't such a thrill
It started at the back of the shell
Now it ain't such a thrill
It ain't such a thrill
It ain't such a thrill
It ain't such a thrill...

miércoles, diciembre 07, 2005

Años Dorados

Los polos muchas veces se atraen. Y ellos no fueron la excepción. Después de discutir un par de meses, ella se decidió y lo invitó a tomar algo. Él, asombrado, accedió.

La verdad es que no se había dado cuenta de que sentía una rara atracción hacia ella, más allá de hacerla blanco de bromas y comentarios crueles y tontos.

Se encontraron en un bar con mucha onda, que ella eligió al azar en una página que recomienda lugares para ir.

El lugar resultó súper apropiado, y después de un rato de romper el hielo en esta nueva situación pacífica - por así decirlo - empezó a sonar golden years y ella no pudo evitar pararse y bailar. Y él, algo acobardado la siguió haciendo su mejor intento.

De Bowie sin escalas a una relación algo enferma que duró...lo que dura la canción.

No, el idilio no duró mucho, y ella cortó por lo sano unos instantes después (Al fin y al cabo, ¿qué fue esa relación en la enormidad del tiempo?).

Si antes del amorío se llevaban mal, esta ruptura fue la guerra declarada. Y a pesar de que él está entrenado para la guerra (si se entrena a un perro para que levante la pata cuando se le dice "la pata", ¿cómo no se va a poder entrenar a un hombre para hacer idioteces?), ella la tiene más que clara. Pero la lucha no será fácil.


Golden years, gold whop whop whop
Golden years, gold whop whop whop
Golden years, gold whop whop whop

Don't let me hear you say life's taking you nowhere, angel
Come get up my baby
Look at that sky, life's begun
Nights are warm and the days are young
Come get up my baby

There's my baby, lost that's all
Once I'm begging you save her little soul
Golden years, gold whop whop whop
Come get up my baby

Last night they loved you, opening doors and pulling some strings, angel
Come get up my baby
In walked luck and you looked in time
Never look back, walk tall, act fine
Come get up my baby

I'll stick with you baby for a thousand years
Nothing's gonna touch you in these golden years, gold
Golden years, gold whop whop whop
Come get up my baby

Some of these days, and it won't be long
Gonna drive back down where you once belonged
In the back of a dream car twenty foot long
Don't cry my sweet, don't break my heart
Doing all right, but you gotta get smart
Wish upon, wish upon, day upon day, I believe oh lord
I believe all the way
Come get up my baby
Run for the shadows, run for the shadows, run for the shadows in these golden years

There's my baby, lost that's all
Once I'm begging you save her little soul
Golden years, gold whop whop whop
Come get up my baby

Don't let me hear you say life's taking you nowhere, angel
Come get up my baby
Run for the shadows, run for the shadows
Run for the shadows in these golden years

I'll stick with you baby for a thousand years
Nothing's gonna touch you in these golden years, gold
Golden years, gold whop whop whop

sábado, diciembre 03, 2005

Aluminio

Acabo de llegar de ver Aluminum. Y debo decir que he quedado fascinada. Ya había visto un adelanto por televisión, pero no se compara en nada con lo que realmente es.

Ultra creativo, con una excelente imagen, genial despliegue de los actores y música atractiva, el show es para no perderserlo.

Casi, casi, que me quedo sin adjetivos.

Para ver de qué se trata, se puede entrar al site del show .

Recomendaciones de la casa:

1) Está en hebreo por lo que se sugiere elegir la opción English si ustedes no manejan el primero. No desesperen
2) Ir a la opción "Show" para entretenerse y ver un video.

Ésta fue la anteúltima presentación en Argentina (la próxima y última es en mar del plata). Así que el show está altamente recomendado por No se culpe a Nadie.

¡Increíble!

Agradecimiento: a mi amigo, que para mi cumplo me (nos) regaló la(s) entrada(s).

miércoles, noviembre 30, 2005

Superchica

Jamás se sintió atemorizada por esas amenazas virtuales que llegan a través de una ventana emergente, que te dicen que la computadora está por estallar en mil pedazos. Menos aún por esos correos electrónicos con cadenas que amenazan con la caída del cielo sobre las cabezas de los pobres incautos que se olviden de reenviarlo o de aquellos inconscientes que osan ignorarlos y borrarlos.

Una especie de Juana de Arco virtual, impasible ante los peligros de Internet, navegó sin miedo, hizo clicks sin titubear, borró mails sin dudar…

Pero todo héroe tiene su kryptonita. Y también su antihéroe. Y ella, heroína cibernética no es la excepción. Lo encontró, sin querer, haciendo clic en el lugar equivocado.

lunes, noviembre 28, 2005

28 de noviembre.

Corría el año 1857 cuando Alfonso XII nació. Conocido como "El pacificador", volvió a España después de haber vivido en distintos países europeos a causa del exilio de sus padres. Y retornó luego de la caída de la primera república.

No hay que confundir ser pacificador con ser "El conformista"*. Ser que supo describir Alberto Moravia, 90 años después de la muerte de Alfonso.

También escribió "El amor conyugal". Un tema álgido cuando se discute el matrimonio de Anna Nicole Smith con J. Howard Marshall. Las malas lenguas dicen que se casó por su dinero. Claro, el hombre tenía más de ochenta y murió casi al año de casados, dejándole millones como herencia.

¿A qué viene todo esto?! ¿Qué hay en común aparte de que todos los nombres empiezan con "A"?

Fácil.

124 años después de que nació Alfonso XII, 74 años después del nacimiento de Moravia, 13 años después del nacimiento de Anna, nací yo.


¡Feliz Cumpleaños a Mí! (¡Y feliz no cumpleaños para todos!)




*la película basada en el libro la dirigió Bertolucci, pero ese es otro tema.

domingo, noviembre 20, 2005

Pedro y el bobo ( o el bobo de Pedro)

Con motivo de la celebración del primer año de vida de No se Culpe a Nadie, se presenta ante ustedes, una nueva reimpresión de esta intrigante historia.

Capítulo I - Entre Caníbales
Capítulo II - Tobogán
Capítulo III - CIA/AIC
Capítulo IV - Naranja Mecánica
Capítulo V - Suchard
Capítulo VI - Tres coma catorce
Capítulo VII - Sunday Bloody Sunday
Capítulo VIII - Valijas
Capítulo IX - El hombre de la bolsa
Capítulo X - Último Momento
Capítulo X (bis) - Director´s cut
Epílogo - La última de Pedro


Enjoy!

jueves, noviembre 17, 2005

Marilyn escribiría...*

(o también conocido como "te invito a mi fiestita")
Más allá de que este blog fue creado en septiembre del año pasado, el primer post fue publicado el 20 de noviembre.
Sí, señoras y señores, como ya lo ha anticipado gitargirl en un comentario, No se culpe a Nadie cumple ya su primer año de existencia (el blog no tuvo la suerte de ser sagitariano como su editora).
Con motivo de la festiva ocasión, se invita a todos los lectores y/o interesados a enviar una (1) sola palabra a la casilla de correo noseculpe@gmail.com, la cual será parte del post de celebración del día domingo (vale ser guacho y mandar palabras insufribles).
Con la presentación del post se servirá pizza y coca cola.
Por supuesto, de más está decir, que se espera contar con sus presencias el día 20, en esta misma dirección.
Por cuestiones presupuestarias, y para poder solventar la bebida y la comida, se ha decidido suprimir las serpentinas.

* ... y eso que no soy presidente...

Sueño de una noche de verano

Se dio cuenta de que el verano había llegado, dos días atrás, cuando las ventanas entreabiertas por la noche permitieron que las lámparas encendidas se encontraran cercadas de insectos atraídos por su luz.
Se dio cuenta de que el verano ha llegado. Que se irán terminando las noches frías de frazadas hasta la nariz y empezarán las noches cálidas de sábanas apenas tapando los pies.
Ha llegado esa etapa del año, donde los cuerpos acalorados yacen en la cama, sudorosos.
Esa etapa del año donde las personas tienen un aroma diferente, donde los hombros, la nuca, el cuello saben distinto. Sabor a verano.
Y afuera, el silencio estival.

viernes, noviembre 11, 2005

Niño, deja ya...

El problema empezó cuando aprendió a contar. Maravilla de la educación, cuando aprendió los número del 1 al 10, estuvo en condiciones de contar y contar. Usando la técnica de hacer palitos y agrupar, sólo sabiendo los diez primeros números tuvo todo resuelto para dar rienda suelta a su fascinación por las cuadrículas.
Su madre desde ese entonces, tuvo que mantenerlo alejado de las rejas de las ventanas ajenas, cruzar de calle cuando veía a lo lejos una vereda con cuadritos blancos y negros, y hubo que cambiar incluso los azulejos del baño.
Ver cuadrados agrupados en cuadrados, que forman a su vez cuadrados más grandes, es una satisfacción. Y contarlos, es el éxtasis en su estado más puro.
Con el tiempo, los esfuerzos de su madre para evitar cualquier tipo de cuadrícula con el fin de que su hijo no se quedara idiotizado contando uno a uno los cuadraditos, fueron inútiles.
Él consiguió enseguida manejar de manera diestra la regla, y antes de saber dibujar una casita, un perro o una persona a base de palitos, ya estaba dibujando dameros perfectos.
El problema era que eso era lo único que dibujaba. Que le interesaba dibujar.
Eventualmente, las hojas no alcanzaron y pasó a espacios más amplios. Léase, las paredes de su habitación. Las de sus padres. Las del living. Las del jardín de infantes.
El jardín fue el límite. Las autoridades se quejaron del comportamiento del chico y les mostraron a sus padres, indignados, las paredes del lugar. Ellos, decidieron llevar a su hijo al psicólogo, no sin antes, pagar la limpieza de las paredes - cuadriculadas ahora - a base de crayón lavable negro.
Empezó así terapia.
Con los años, todos empezaron a notar una mejoría. Y ya para los 9 años parecía que su afición/adicción por los cuadrados, estaba casi eliminada.
Pero pasó la peor. Una gran recaída sufrió al descubrir una tarde, en cuarto grado, las maravillas de las hojas cuadriculadas Rivadavia.
¡Oh, si! ¡Esos eran verdaderos cuadrados! ¡Esas eran verdaderas cuadrículas! Ahora todo tenía sentido.Parecía que los años de terapia no hubieran existido, y su crisis lado al cuadrado se potenció (valga la redundancia).
Su psicólogo (su familia, los compañeros de grado, la maestra, los directosdel colegio...) entendió que era momento de ser abrasivos, intensificar el tratamiento y sacar del embrollo al muchachín.
Durante ese tiempo, él sólo vio circunferencias que hizo con el compás, fastidiado, en simples hojas rayadas. Si todo iba viento en popa, lo dejaban hacer a mano alzada unos triángulos.
Las reglas fueron retiradas de su vista y con el tiempo todo se fue solucionando.
Con el tiempo, su obsesión con los cuadrados fue desapareciendo y empezó a ver las cosas más redondas. Por suerte sus habilidades coincidían con su nueva obsesión. Fernando encontró lo que quería hacer.

lunes, noviembre 07, 2005

Sinfonía Agridulce

El mantel está lleno de migas. Y eso puede molestar a cualquiera. Lo mira de manera persistente. El sol de la mañana empieza a calentar su nuca.
Su esposa no está. Se fue de viaje, a visitar a algún familiar que a él definitivamente no le interesa. Va a volver para la hora de almuerzo. Haría las compras.
El mantel quedó puesto en la mesa desde la noche anterior. Nadie se molestó en sacarlo.
Desde el comedor puede oír la respiración tranquila de sus hijos al dormir. El menor, de a ratos, balbucea entre sueños.
Es una mañana cálida y las ventanas están abiertas.
Pensó en lo que escribió y en lo que nunca escribiría. Lo que dijo, y en lo que nunca se atrevería a decir. En lo que vivió y dejó de vivir. En como en ese afán de distinción, terminó siendo uno más.
De un momento para otro, toda esa neblina que lo viene aquejando desde hace meses se empieza a disipar y todo parece estar claro.
La molestia con la vida parece desvanecerse y un sentimiento de conformismo empieza a hacerse lugar en su mente.
La paz reina en su hogar y , ahora, en su cabeza. Y los chicos duermen plácidamente en su dormitorio.
Va hacia el ropero que hay en su habitación, luego va hacia la de sus hijos, le da un beso a cada uno – como hace siempre cuando duermen – y luego se sienta en el sillón del living.
Esa fue la mañana del Sr. Steiner
La mañana en la que mató a sus hijos y luego se suicidó.

viernes, noviembre 04, 2005

Visitas sin masitas.

Bush llegó a la Argentina, para demostrar que cualquier país puede ser como Estados Unidos, incluso el nuestro.

No sólo importamos productos manufacturados en base a nuestras materias primas, toda la tecnología japonesa, sino que ahora parece que importar restricciones constitucionales está bien.

Si los estadounidenses soportan todo tipo de vejaciones, allá ellos. Pero los argentinos, en las últimas décadas toleramos o aprobamos tácitamente continuas contradicciones a nuestra constitución y a muchos tratados internacionales de derechos humanos, ratificados por el estado nacional.

Ahora esto.

¿Cuándo la población reaccionará y dejará de permitir ser pisoteada?

¿Ni siquiera con algo tan ostentoso como las vallas azules y las credenciales para poder moverse dentro de una ciudad es suficiente?

Mis pensamientos y sentimientos más negativos hacia todos aquellos que se dignan a apoyar o elogiar a un país como estados unidos.

Intuición Femenina

Siempre tuvo muy buena intuición. Supo que su hijo era pistero el día que pegó el calco con la firma de Ayrton Senna en el vidrio del Fiat 128.
Suele darse cuenta antes que nadie, quién es el asesino o quién será el próximo en morir. Es por esto que la familia opta por alquilar comedias.
Se dio cuenta que su hija es lesbiana, el día que la vio jugar amistosamente con una amiga en el sillón del living (es posible que se haya enterado antes que su propia hija)
Siempre sabe cuándo va a llover, y cuándo caerá granizo, aún cuando el cielo está despejadísimo.
Puede vaticinar con días de anticipación que el novio de la vecina va a venir a terminar su relación con ella (y luego intuye, casi con precisión quirúrgica, el día en que volverá con el rabo entre las piernas)
No es bruja. No tiene poderes sobrenaturales. Simplemente sabe leer las señales que indican lo que sucederá. Todo para ella es una pista que le ayuda a intuir qué es lo que se está aproximando. Y se jacta de ello.
Así y todo, no pudo intuir que su marido le metía los cuernos lunes, martes, viernes y feriados y que usaba el hotelito de la otra cuadra para demostrarle, cogiéndose a una compañera de trabajo, que su intuición no es tan maravillosa. Tampoco intuyó que se lo iba a decir en la cara, el sábado a la noche, por el solo placer de verla desconcertada.

lunes, octubre 10, 2005

La fórmula de la Felicidad

Son las cinco. Tengo puesto el guardapolvo verde y blanco, cuadrillé, y el delantal que va encima también verde, pero liso, en cuyo bolsillo delantero yace la prueba de que estuve revolcándome de lo lindo en el arenero.

Llevo el pelo corto: mi melena apenas roza mis hombros y el flequillo juega con mis cejas. En mi rostro aún está el lunar que en unos años desaparecerá.

Salgo y sé que está. Son las cinco y ella nunca llega tarde.

Entre el tumulto de padres, abuelos, tíos, hermanos y otras yerbas, veo a mi abuela.

Mi abuela, de rigurosa pollera (no la he visto y nunca la veré en pantalones), el pelo arreglado y parada elegante me está esperando.

Voy hasta ella. Ella se agacha y yo me estiro para darle un beso en la mejilla.

Nos agarramos de la mano y emprendemos el trayecto, que hacemos de lunes a viernes, hacia su casa.

Mientras caminamos, le voy contando qué fue lo que hice de interesante en el jardín y quizás ella me pone al tanto sobre alguna novedad barrial (léase, si vio alguna de mis amigas de juego).

Después de caminar dos cuadras, entramos en el kiosco “del español”. Un viejo cascarrabias, pero que me conoce tanto que sé que le caigo simpática.

Compramos las dos Titas de cada día y seguimos camino.

Ya en la esquina de su casa, veo al Sr. Baranda sentado en la silla, en el frente de la entrada de su casa, con su perro boxer echado a su lado. Salvo que llueva, él siempre se sienta un largo rato en la vereda.

Pasamos a su lado y lo saludamos. Siento que mi abuela me agarra más fuerte la mano. Le tiene terror a ese perro. “Es muy grande” suele decirme.

Llegamos. Al abrir la puerta, vislumbro a mi bisabuela (madre de mi abuela, a quien por una cuestión de comodidad también le digo ¨abuela¨, agregando sus nombres para distinguirlas) que está en la cocina preparándome el té.

Me voy sacando el guardapolvo y lo dejo sobre el sillón de mimbre que muchas veces, a la hora de la siesta un domingo o los días lluviosos, arrastro frente al televisor.

Saludo a mi (bis)abuela con un beso y me acomodo en la silla, en la mesa de la cocina. Mientras mi abuela prepara todo, charlamos un rato.

El día está hermoso, así que la puerta del patio está abierta y los rayos del sol calientan mi espalda.

Me trae el té, mi otra abuela me acerca las Titas, y mientras ellas pululan entre la cocina, el comedor diario y el comedor, yo llevo a cabo mi ritual diario de merienda. Mojo las Titas en el té, y espero que el chocolate se derrita. Embadurno mis dedos.

Mi abuela siempre se queja; yo lo sigo haciendo.

Me chupo de los dedos el chocolate y mi bisabuela, con mirada cómplice, me alcanza la rejilla, perpetuamente blanca.

Estoy terminando el té y suena el timbre. Las chicas ya me vinieron a buscar para salir a jugar a la vereda.

Salgo presurosa y despreocupada, sin darme cuenta sino hasta este momento que la felicidad es esto: Abuelas y Titas.

viernes, septiembre 23, 2005

Siempre que llovió, ¿paró?

Después de estar varios días sin venir a trabajar por una rara alergia que lo tuvo en cama varios días, volvió.
Volvió y ella rogó que hubiese aprendido su lección.
Por suerte sus actividades lo mantuvieron alejado del artefacto, que en sus manos era un arma letal. Pero el día no podía pasar sin que él se sentara en su escritorio.
Llegó el momento. Se sentó...y ...¡Maldición! El sonido maldito había vuelto.Y aparentemente, para quedarse.

Dato Curioso: La barra espaciadora junto al enter son las letras más usadas del teclado.

Mind Games

Sí, sí...todos sabemos que son millones los que disfrutan de jugar al ping pong en internet, pero eso no quita mi derecho inalienable de ser jugadora compulsiva de solitario.
Entiendo los campeonatos internacionales de tejo online, pero quién me quita lo bailado después de haberme superado a mí misma en el buscaminas?
Todos creen que el juego que juegan es el mejor. El más entretenido. El más jugado.
Todos piensan que jugar al tuti fruti en red es lo más. Y yo, sola, jugando contra mi misma todos los días.